sábado 12 de abril de 2008

ROMANO Y EL AMANECER DE UN ANGEL (Cap. # 9)




Livy dejó los recuerdos para otro día y tomó las llaves de un espectacular convertible negro que estaba estacionado en el garaje de la casa, quería dar una vuelta por su nuevo vecindario como cualquier mortal.

Al dar varias vueltas por la gran urbanización, sintió que la observaban, un escalofrío recorrió su espalda, erizándole toda la piel… después de mucho tiempo sintió miedo…

El instinto de bruja más que el de vampiro, le alertaron que algo estaba mal. Decidió dar unas vueltas más y se iría a cazar lejos de allí.

Habían pasado algunas semanas, en las cuales recibió noticias de Vishnu, su apuesto y querido amigo a la par de las insistentes presencias perturbadoras que la preocupaban todos los días desde que las sintió la primera vez.

Un día después, se encontraba escribiendo un relato basado en magia blanca, cuando sintió que la estaban observando desde las ventanas de la casa.

Livy tomó el arco y salió para verificar quien la estaba observando, no percibió a nadie fuera, estaban dentro de la casa…

Advirtió mucha oscuridad, llegaron unos unas imágenes horribles a su mente. Se encontraba ante una inmensa catedral negra con matices marrones con amarillo tostado. De repente se encontraba dentro del recinto. Allí, pudo observar muchos bancos en los cuales habían incontables vampiros haciendo plegarías satánicas, no hablaban, escuchaba sus pensamientos. Hacía los lados de la catedral, se encontraba un órgano de inmensas proporciones, tocado magistralmente por un “no muerto”. En los extremos de los tubos del instrumento, habían cabezas encajadas que todavía sangraban.

Pudo notar con horror, que en el altar se hallaban tres vampiros sometiendo a una joven desnuda que gritaba de manera espeluznante ante las crueles mordeduras que le hacían los horrendos espectros, pero uno es especial le abrió las piernas introduciendo sus huesuda y larga mano dentro de ella hasta el codo, sacándola con violencia a la vez que extrajo parte de sus extrañas, llevándoselas a su desfigurada boca tomando la sangre directamente de los órganos.

En la parte superior de la iglesia negra, habían decenas de vampiros asesinando a otros de sus semejantes con sus largas uñas que parecían garras, para luego morderlos salvajemente en una especie de orgía caótica y terrorífica.

A Livy le llamó la particularmente la atención un gran pentagrama con la punto hacía abajo que se encontraba detrás del altar. El símbolo estaba bañado en sangre con restos de vísceras de los que estaban presentes allí, en ese instante, todos los vampiros voltearon a verla saltando desde los rincones más escondidos de la catedral directamente hacía ella. En una fracción de segundo, se vio rodeada de todos esos seres maléficos, pero, justo en el momento cuando pensó que la atacarían, todos sonrieron mirándola con curiosidad, alzaron sus grotescas manos para tocarla, pero la imagen desapareció, hallándose nuevamente en los jardines de la casa.

¡Por todos los dioses! Exclamó la aterrorizada vampira, la escena fue tan real, que pensó que la matarían en ese instante. Tenía miedo, literal miedo de entrar a su morada, pensó en huir, pero algo la detuvo, la criatura que se encontraba dentro de su casa puso esas imágenes en su mente para llenarla de angustia y terror, pero definitivamente debía averiguar quien estaba acosándola, no estaría a salvo en ningún lugar. Por lo menos deseaba saber a que o a quienes se enfrentaba.

Estaba ante su puerta, sacó una de las flechas y puso el arco en posición, (Livy era muy ágil con esta arma). Abrió la puerta principal con su poder mental, estaba tan nerviosa que la rompió tan fuerte que sonó un estruendo espantoso al reventarla.

Antes de entrar escuchó el llanto de un recién nacido, siguió caminando con mucha cautela hasta ingresar de lleno en la habitación.

El corazón de la vampira se aceleró con violencia al contemplar que tenía al frente a tres inmortales mirándola fijamente, uno de ellos que parecía ser el líder, se encontraba sentado en un sofá, con un bebé en su regazo mientras los demás (una mujer y un hombre), estaban de pié, detrás de él. El líder, un hombre no muy alto pero muy guapo y fornido, de cabellos rubios y lisos, pasó una de sus afiladas uñas por el pecho del niño, ocasionándole una pequeña herida por la cual empezó a drenar sangre mientras el pequeño bebé lloraba con desesperación.

- No venimos a pelear contigo, así que puedes bajar el arma. Como prueba de ello, te traje este tierno bebé para tu deleite.

El extraño, le arrojó el niño a Livy. Ella, soltó el arco inmediatamente tomando al recién nacido en el aire, evitando que se lastimara; lo puso como pudo en el otro sofá sin perder de vista a lo vampiros que no dejaban de reírse por la actuación humana de la bruja.

- Veo que rechazaste mi obsequio Livy.
- No mato inocentes, ¡¿Qué quieren?!
- Nadie es inocente, ni siquiera ese feto humano. Pero respondiendo a tu pregunta, no queremos nada… aún. Déjame presentarme, me llamo Romano, ellos son Luca y Amanda, solamente queríamos conocerte.
- No estoy interesada en nada que me puedan ofrecer, se pueden largar de aquí.
- Esperaba más amabilidad de tu parte. Nos vamos pero te puedo asegurar que seguiremos viéndonos.


Romano hizo un gesto a los demás para marcharse no sin antes romper todas las ventanas de la habitación con su poder vampírico, Livy salto velozmente sobre el niño para que los trozos de vidrio no le hicieran daño, a la vez que se le encajaban a ella en todo su cuerpo.

La vampira se sacaba uno a uno los vidrios clavados en su cuerpo a la vez que este se regeneraba, pero había perdido mucha sangre, necesitaba cazar para recuperarse completamente, pero no sabía que hacer con el bebé.

Livy envolvió a la criatura en hermosas sedas indias, no podía quedarse con el aunque quisiera, cada minuto que pasara a su lado se le haría más difícil dejarlo. Se hizo una pequeña herida alrededor de todo su pezón y le dio de beber de su sangre al infante, solo un poco para impedir una transformación, con esta sangre en su diminuto organismo, el niño se recuperaría bastante rápido y se aseguraría de transmitirle ciertos poderes vampíricos pero seguiría siendo humano.

El niño tomaba del pecho de Livy, como si la sangre de la vampira fuera el más divino elixir, sus ojos brillaban y su pequeña herida sanó completamente, en ese momento Livy supo que era suficiente un sorbo más y comenzaría el proceso de la transformación vampírica.

La maternal bruja salió con el bebé entre sus brazos y lo dejó abandonado en una hermosa mansión lejos de su residencia. Lloró lágrimas de sangre esperando no ver más nunca al niño, lo reconocería si ese día llegara, él fue lo más cercano a un hijo que pudiera tener aunque fuera por pocas horas, sin querer había efectuado un lazo que tendría implicaciones futuras…


En el proximo capitulo: Lo predecible (Cap. # 10)

lunes 24 de marzo de 2008

RETORNO DE LA DIOSA (Cap. # 8)




Necro City, urbe gótica y decadente, amante de los vicios y depravaciones, como la mayoría de las grandes metrópolis del mundo, para Livy esta ciudad, era parte de sí misma, sus contrastes, sus excesos, sus pecados. La ciudad era su amante más leal y por lo tanto deseaba reencontrarse con ella para que la acogiera nuevamente entre sus extrañas y modernas edificaciones, la música estridente que llenaba constantemente el ambiente, la atmósfera turbia provocada por la creciente contaminación que solamente era combatida por una cadena de hermosas montañas que rodeaban la ciudad, proporcionándole a esta urbe una geografía única en comparación al resto de las ciudades.

En el centro de la ciudad, se encontraba la renovada bruja ante la imponente escultura de una gárgola de mármol negro, todavía no había desempacado y llevaba sus maletas a cuestas, pero tuvo una necesidad imperiosa de contemplarla antes de llegar a la casa que el hindú encontró para ella, le hacía pensar en sus próximos pasos, no sabía aún como era su nueva morada pero confiaba en el buen gusto de su amigo y más aún, de lo bien que la conocía.

Aún sentada frente ante la impresionante gárgola, pensó en los últimos meses vividos, definitivamente le gustaron, pero no para quedarse eternamente, prefería su ciudad y estando allí, en pleno centro, recordó lo mucho que la extrañaba

Como toda buena bienvenida de las grandes urbes, una banda de jóvenes delincuentes recibieron a Livy para quitarle todas sus pertenencias- ¡por los dioses, hasta cuando lo mismo!- pensó la vampira, a la vez que miraba detenidamente a sus agresores, en el ambiente sonaba música electrónica, ella decidió divertirse un rato.

La chica cerró los ojos y empezó a bailar al ritmo de la música, los ladrones la miraron desconcertados y empezaron a reírse, pensando que estaba loca, pero igual no iban a perder la ocasión de robar a “la frita”. Sacaron sus navajas, la rodearon amenazándola, pero Vaticinio seguía bailando, haciendo caso omiso de la situación. Dos de los chicos la tomaron y le pusieron las filosas navajas en el cuello hiriéndola…

“la frita” paralizó a toda la banda con su poder mental, olió el miedo en sus víctimas. Seguía bailando a la par que fracturaba las piernas y brazos de los adolescentes, luego bebió un poco de la sangre de cada uno para no matarlos; puso en la mente de cada uno su destino. Tomó sus maletas al compás de la música, le dio la espalda a la horrible escena diciéndoles que “nunca interrumpieran a una vampiro en su pasión por el baile”.

Livy estaba impresionada, se encontraba ante una sencilla pero muy hermosa casa de dos pisos, de color perlado, de moderna arquitectura y lo más imponente cerco de árboles espinosos.

Al encender la luz del interior de su nueva residencia, puso notar que todo estaba amueblado de manera muy sobria pero elegante, no había extravagancias, ni nada por el estilo, con el tiempo lo amoldaría a su gusto. Se dispuso a instalarse y a descansar.

Pasado el medio día, la bruja decidió desempolvar su antiguo libro de recetas y cocinar, para recordar momentos en su viejo apartamento. Se sentía bien, tranquila pero ¿Por cuánto tiempo?, para un vampiro pensar en el futuro era una utopía; la vida eterna, sus poderes sobrenaturales, los continuos cambios de residencia, de trabajo, de amigos mortales… eso era lo que más le costaba, conoció tanta personas hermosas e interesantes, ya no pensaba que la humanidad era una plaga destructora, ni que los hombres son unos bastardos traicioneros, hay de todo en este mundo, es un perfecto yin y yan en constante movimiento universal, que equivocada estuvo, cuando estaba llena de resentimiento y odio, destruía cuanto se le cruzara, pero sentía que había madurado de alguna manera en trescientos años. Definitivamente los humanos merecían ser algo más que comida, se habían ganado su respeto.

Definitivamente quería haber podido experimentar muchas cosas que como ser inmortal no podría vivir jamás, ser madre y envejecer. Se preguntaba donde estaría la descendencia de su apreciada hermana con la que tuvo una fuerte pelea ya hace tanto tiempo atrás. Dejaron de hablarse cuando ella se casó con un hombre mucho mayor, que le pegaba y le hacía la vida insoportable; Wicca aconsejó a su hermana de que dejara a aquel hombre, pero no quiso, lo amaba y estaba esperando un hijo de él. Wicca no podía soportar ver sufrir a Sarah, pero ella le dijo que no se metiera en su vida. Desde ese día dejaron de verse.

Al poco tiempo Sarah tuvo unas hermosas gemelas, pero Wicca jamás pudo tenerlas entre sus brazos, eran sus sobrinas, sangre de su sangre, pero aquella rencilla de hermanas se había extendido más de la cuenta y por ningún motivo Sarah dejaba que Wicca se acercara a sus niñas. Poco tiempo después Wicca dejó de ser humana, se alejó de todo, pero seguía observando a su familia desde lo lejos sin que estos notaran sus presencia.

Sephira la regañaba constantemente diciéndole, que dejara su vida mortal atrás, que lo único que conseguía era hacerse daño, amenazó con matarla ella misma si seguía visitando a su familia mortal, ahora era un ser inconcebible para la para la conciencia humana y tenía que respetar las leyes sobrenaturales, de lo contrarío le valdrían consecuencias letales.

Wicca observó a su familia más del tiempo debido. Pasó por el dolor de mirar a sus padres muy viejos y morir por una plaga que azotó la comunidad. Estuvo en la ceremonia de entierro de su hermana y de cómo su familia había quedado devastada por su muerte. Sus sobrinas ya eran dos hermosas mujeres y aparte Sarah, tuvo un niño, que para el momento de su muerte contaba con dieciocho años, su sobrino se parecía mucho físicamente a ella, era un muchacho muy alto, fuerte de cabellos muy negros a diferencia de sus hermanas que tenían el cabello rubio, sus ojos eran de un hermoso color azul cielo, tenía porte de rey y a lo largo de sus escasos años siempre preguntaba que había pasado con la hermana de su madre, le provocaba demasiada curiosidad. Sarah siempre le respondía que su hermana mayor era una mujer de temple muy fuerte, rebelde por naturaleza, que un día dentro de su egoísmo, decidió irse muy lejos de su familia para buscar su verdadera esencia, hiriendo a todos quienes la querían, sin importarle cuanto ni nada.

Al muchacho nunca le bastaron las respuestas de su madre y decidió investigar por sí mismo, pero no encontró respuestas a sus incógnitas, Wicca era un completo tabú para su familia.
Desde la muerte de su querida Sarah, le perdió la pista a su familia, por el bien de ellos y de ella misma. El dolor de perder a sus seres queridos uno por uno era pasmoso, decidió alejarse con su creadora, pero no ha pasado un solo día que no los recuerde.


En el proximo capitulo: ROMANO Y EL AMANECER DE UN ANGEL (Cap. # 9)

lunes 17 de marzo de 2008

SÚPLICAS (Cap. # 7)




El vampiro Vishnu, esperó a Livy hasta que ella llegara a su habitación donde se encontraba reposando y pensando en su amiga, a la vez que se decía a si mismo, que obtener el amor de Livy, se le estaba haciendo cuesta arriba, era como escalar una montaña con muchos riscos y piedras sueltas, la cima a pesar que siempre la divisaba nunca la alcanzaba, sabía que le resultaría difícil, pero no imposible.

Vishnu recordaba cuando la conoció, era tan retraída, tan callada, tan indefensa a su manera, pero su espíritu siempre fue fuerte, pero estaba pérdida, prácticamente vivía en las calles acompañada de una banda de vampiros ladrones que la utilizaban de señuelo para el mejor postor y para su propia satisfacción sexual, entendía su actual dureza, sus conflictos, la desconfianza hacia todo a su alrededor y sin embargo a lo largo de sus angustiantes años, ella a evolucionado a su manera, claro está, pero ha logrado librar cada una de sus batallas a sabiendas que la guerra no la ganaría nunca, porque esta vida no tendrá fin, que seguirá luchando eternamente sin descanso alguno; por ello y por mucho más, Vishnu, necesitaba tenerla a su lado para de alguna manera protegerla y evitarle cualquier tipo de desdicha.


- Hola Vishnu, que raro que estas en mi cama, bueno a fin de cuentas es tuya.
- Sabes que esta es tu casa también, mi sufrida diosa.
- Estas recordando la época en la cual nos conocimos, tu mente me lo grita.
- Si Livy, recostado aquí, pensando en nuestra relación, empecé a recordar aquella época en la que eras una pandillera antigua y andabas perdida sin saber que hacer para aliviar aquella lamentable situación, me entristeció, pero viéndote frente a mí, me alegro de que estés a mi lado, fortalecida y dispuesta a vivir.
- Aquellos tiempos… - dijo Livy suspirando- como no recordarlos, pero bueno, son épocas pasadas que no volverán, al menos eso espero.
- Dime, porque estas reuniéndote tanto con Seth, conste que no es un reclamo de mi parte, solo quiero saber.
- Te aclaro que yo no tengo nada que ver en esa pelea de ustedes. Ambos se tienen muchos resentimientos, y entiendo las causas de su mutuo odio, pero al igual que soy tu amiga, me abrí a conocerlo a él también, es muy interesante y solo quise indagar.
- Bien, independientemente de mis sentimientos hacia él y hacia ti, necesito saber que te atrae de Seth.
- Sé de antemano que quiere parte de mi energía, para sus actos de magia negra, cree que me puede convencer de alguna manera a participar en ellos para así darle más fuerza o alcance, pero apartando esa intención, Seth tiene una sed muy grande de aprendizaje y a pesar de su naturaleza, respeta mi forma de pensar, es más hasta se siente identificado conmigo de muchas maneras, pero siente que he tomado el camino equivocado y quiere llevar me a lo correcto según él.
- No es solo lo que me acabas de describir lo que te atrae de ese vampiro.
- ¿Quieres la absoluta verdad?, perfecto te la diré, aparte de todo lo anterior, me siento atraída hacía él, es muy intenso, tiene una energía sexual muy fuerte, es sumamente atractivo y bueno, tu sabes mejor que yo otras cualidades atrayentes que el egipcio pueda tener…
- Definitivamente eres una maldita perra.
- ¡Si!, definitivamente lo soy, sólo fui sincera, fue tu petición, pero aún así, sabes muy bien que no me gusta hacerte daño, así que no me pidas que diga cosas que te van a lastimar vampiro estúpido.
- No es solo eso Livy, percibo una gran atracción entre ustedes que me esta volviendo loco, es cuestión de tiempo para que pase algo entre ustedes o para que inicien una relación mucho más íntima y te vayas de mi lado para siempre.
- Creo que mi aventura aquí ya se ha terminado, no quiero hacerte daño Vishnu, por ningún motivo voy a preferir a Seth antes que a ti, tampoco creo que me vaya a embarcar en un romance con él, así que quédate tranquilo.
- ¡No por favor Livy, no te vayas!!!
- En un mes me voy, a pesar de tu valiosa compañía, los lujos y las facilidades que me das, me hace falta mi ciudad, ¡mi Necro City!


La nostalgia invadía el corazón de la complicada vampira, después de casi seis meses en la India, necesitaba regresar a su preciada ciudad adoptiva, sintió que en su estadía, pudo dedicarse a completar parte de sus prácticas esotéricas en un ambiente idóneo y con muchas comodidades, pero, no la llenaban. Fue una aventura tranquila con sus altas y bajas, pero a pesar de ello, sabía que no podía vivir eternamente con Vishnu, lo lastimaba continuamente sin querer, definitivamente no quería seguir así, cuidando constantemente de no hacer sufrir a su amigo mas leal.

El momento de retornar a la oscura ciudad había llegado, a pesar de la tristeza del hindú. Ambos se encontraban en el aeropuerto, esperando la hora de partida de la bruja.

Livy no quiso despedirse de Seth, aunque le había tomado mucho cariño, no quería complicaciones al momento de partir, por mucho que se lo negara iba a extrañar a sus queridos vampiros, sobre todo a Vishnu.

El hindú la iba a ayudar en todo lo que necesitara en su ciudad, incluyendo cualquier domicilio que deseara, no necesitaría trabajar ni preocuparse por cuestiones materiales, más que nada deseaba irse con ella pero por los momentos no podía hacerlo, tenía que arreglar unos asuntos personales en su país.

En el proximo capitulo: RETORNO DE LA DIOSA (Cap. # 9)

martes 11 de marzo de 2008

SEPHIRA (Cap. # 6)



Era de noche, y ambos vampiros se fueron a un prostíbulo en una zona alejada, se sentaron a tomarse unos tragos tranquilamente, mientras conversaban, una mesonera miró directamente los ojos de Seth y salió espantada del local. El vampiro se carcajeó sonoramente, algo que a Livy le chocó sin saber exactamente porqué, al parecer sentía algo de envidia de que Seth disfrutara la maldad y su oscuridad innata, ella no podía darse el lujo de disfrutar abiertamente su oscuridad, era semejante a la droga que tantas personas consumían. Estas sustancias crean tanta adicción hasta llevar a la persona a los niveles más bajos y finalmente a la destrucción, el deseo de consumirla es grande y el que logra salir de ese abismo voluntariamente la sigue deseando hasta el final de sus días, solamente controlan ese deseo con mucha fuerza de voluntad. Livy disfrutaba demasiado sentirse y actuar bajo los efectos de la maldad pero su otro lado era igualmente muy fuerte y no dejaría que se lanzara por ese foso sin salida.

La madame del prostíbulo se acercó a la mesa de los no muertos, excusándose por el comportamiento de su mesera, ofreciéndole a su vez, dos hermosas indias, el egipcio aceptó gustoso y además le pidió un muchacho que no pasara de los dulces dieciséis.

Subieron a la habitación, todos se desnudaron menos Livy. Seth empezó a besar al joven y a una de las indias, mientras la otra buscó a la bruja, pero ella se sentía incómoda con la situación, sólo deseaba morderla e irse, le decía a Seth mentalmente que no los matara, este le respondía que los iba a sacar de esa vida y esperaba que ella hiciera lo mismo con la muchacha que se le ofrecía ya sumergidos en ese mundo, no tendrían más oportunidad de salir de allí.

Livy le indicó a la chica que se fueran al baño de la habitación. La india empezó a besar a la bruja en el cuello, mientras le acariciaba los senos, definitivamente era una muchacha hermosa, mucho como para llevar esa vida tan triste, quería matarla, pero algo se lo impedía, la empujó contra la pared y la mordió en su tierno cuello; disfrutaba cada gota de sangre que llenaba su boca, era tan dulce como el cuerpo que la contenía, la tentación de succionar todo el elixir rojo era inmenso, pero se detuvo justo antes de matarla, miró directamente los ojos de la prostituta que le imploraban que le quitara la vida, lo ansiaba, no quería seguir viviendo de esa manera, Livy la besó tiernamente en la boca succionándole hasta la última gota de su sacrificada sangre.

La vampira salió del baño y encontró a Seth desnudo murmurando una extraña oración al lado de los cuerpos sin vida de los desafortunados próstitutos que tenían unas extrañas cortadas en la superficie de su piel claramente hechos por el vampiro, que se encontraba en una especie de ritual negro. Al terminar sus tenebrosas oraciones, miró a Livy diciéndole:

- Viste que tenía razón, ella quería la muerte con ansias, y tú llegaste como la Diosa oscura que eres y se la regalaste como ella tanto necesitaba, la liberaste de esta vida gris sin ninguna oportunidad de otros matices. ¡Me enorgulleces!.
- No me gusta matar a los humanos que no tengan maldad en su corazón o algún sufrimiento extremo, pero esa niña quería morir, a través de su sangre pude ver toda su vida, ¡por los dioses! A pesar de mis largos años, todavía no puedo comprender las atrocidades que se comenten hacia niños, pero bueno, lamentablemente no puedo cambiar a la humanidad, ¡vamonos de aquí ya!
- Esta bien ya terminé mis oraciones, nos podemos ir ya, como tú dices.
Los vampiros salieron del local desapercibidos utilizando sus poderes sobrenaturales, mientras se alejaban, Seth le dijo a la muchacha que fueran al Taj mahal a mirar la hermosa luna llena que había esa noche, Livy aceptó un poco extrañada por la invitación, pensó para sus adentros que la matanza debió poner un poco romántico a Seth, así es él…

Realmente la visión de la luna llena sobre el monumento era hermosa. La bruja se relajó a pesar del mal rato que había pasado en el burdel, en eso Seth, le hizo una pregunta…

- Cuéntame de Sephira, ¿por qué nunca te gusta hablar de tu creadora?
- ¡¿Para que sigues indagando en mi vida pasada?!,¡¿Cuál es tu interés?!
- ¡Pero que malhumorada y misteriosa eres mi dulce perra!, solo quiero saber de ti, de tus orígenes, de la poderosa mujer que te dio esta vida, de todo lo que eres, ¿no puedes entender mi gran interés hacia ti?, eres un gran misterio, pero quiero saberlo todo, tengo sed de ti Livy, ¡eso es todo!
- Voy a escribir mi biografía, cómprala cuando salga a la venta.
- ¡eres una jodida perra!
- Eso lo sé, Dijo Livy soltando una fuerte carcajada
- Sólo bromeaba, te voy a contar. Nací en una pequeña comunidad en un país llamado San Germanitas, hacia el año 1707. En mi comunidad, vivía en una casita muy pequeña con mis padres y mi hermana menor. Mi padre era alfarero y mi madre tejía, mientras mi hermana y yo los ayudábamos, de esta manera obteníamos el sustento diario, además como todos en el pueblo, practicábamos el culto al dios y a la diosa, la adoración a la naturaleza y el respeto por todos los seres viviente de este planeta. Siempre escuchaba a mis padres hablar que tenían que cuidar mucho mi desenvolvimiento mágico, ya que la sacerdotisa les advirtió que yo era bastante oscura y que ello podía manifestarse con mucha fuerza a medida que creciera, por esta razón me dieron un nombre especial que empieza con la letra “w”, a la par que escribían otra “w” invertida sobre la misma, creando una simbología mágica que luego te explicaré.
- Me parece bastante interesante, pero quiero saber más cuando conociste a tu creadora. – dijo Seth intrigado.
- Desde pequeña me encantaba tirarme en la grama del bosque y estar rodeada de árboles, adoraba ir sola a pensar y a meditar, allí conocí a mi primer amor, en el bosque me hice mujer y en ese bosque me entregue a las sombras…!que contrariedad!. En aquel tiempo, contaba con veintitantos años, mis padres me habían ofrecido en varias oportunidades en matrimonio pero me negaba hasta el cansancio, ellos ya se habían dado por vencidos conmigo, menos mal que eran unos padres comprensivos a pesar de la época.
- ¡¿Así que nunca te casaste a pesar de tu edad y la época?!
- ¡No!, me faltó poco, prefería morir antes de estar de por vida con un hombre que yo no quisiera ni amara, pero volviendo al tema, un día me encontraba en el pueblo y una mujer como de treinta años, con una hermosa y ondulada cabellera negra se me acercó a decirme que parecía una diosa, demasiado hermosa como para estar encerrada en ese pueblo rodeada de campesinos, luego se fue dejándome con una intensa sensación de intriga y curiosidad que casi no podía controlar, era extraño, no estaba acostumbrada a personas con ese comportamiento. Después de ese primer encuentro, me dedique a escaparme al bosque como siempre, pero era diferente, tenía la sensación de ser observada, pero no había nadie a mi alrededor, así pasaron semanas enteras y yo seguía recordando a aquella extraña extranjera de mirada intensa y sonrisa maquiavélica.
- Típico comportamiento de un vampiro, tú tan inocente en aquella época, no te imaginabas el desenlace en el que iba a culminar aquel encuentro…
- Otro día, como cualquiera en mi vida, yacía recostada a las faldas de mi árbol favorito, cuando sentí una presencia muy fuerte… y allí estaba ella, sonriéndome dulcemente como una niña juguetona, se sentó a mi lado diciéndome, que llegaría a ser una bruja poderosa, pero que me faltaba mucha disciplina y un buen maestro que me enseñara las profundidades de la magia, le indiqué que ya tenia a mis padres, pero con mi respuesta sólo logré que soltara una ¡sonora carcajada!, me sentía como un bebé ante esta mujer tan enigmática, pero no le demostraba miedo, aunque toda mi piel se erizara cuando estaba a su lado, pero también sentía una extraña atracción hacia ella que no podía explicar. Me dijo que se llamaba Sephira, que venía de tierras lejanas y que estaba en busca de conocimientos mayores a los ya poseía, pero con mucho gusto me enseñaría la verdadera magia si aceptaba ser su discípula, impulsivamente acepté y desde ese día nos vimos a diario en el bosque. Sus enseñanzas fueron extraordinarias e intensas como ella, me enseñó que la magia tenía dos fuerzas: la blanca y la negra, que tenía que experimentar ambas para llegar a la cúspide de mis habilidades como bruja… acepté.
- Interesante… te fue llevando poco a poco, sin ser agresiva a pesar de tus conocimientos y a sabiendas de lo que ello significaba… aceptaste, ¿por qué?
- Las razones no son sencillas, pero a pesar que sabía que consecuencias traerían consigo la práctica de corrientes oscuras, la curiosidad e impulsividad eran imperantes en mí en aquella época, además que su oscura manera de hablarme, de enseñarme, de llevarme hacía lo que ella quería conseguir me hipnotizaron…
- ¿Cuándo te diste cuenta de su verdadera naturaleza y de sus intenciones contigo?
- Al poco tiempo luego de conocerla. Ella, me estaba alejando de mi familia y de mis amistades… de todo aquello que conocía hasta ese momento. En esa época, de por sí yo ya estaba alejada y retraída de mis seres queridos a raíz de la muerte súbita de Bardo. En muchos momentos desee la muerte, y se lo hice saber a ella.
Sephira me dijo que ella ya estaba muerta, que era un ser inaceptable para nosotros los humanos. En ese momento pude atar ciertos cabos en cuanto a su extraña naturaleza, a veces miraba sus ojos se tornaban rojos, pero trataba en vano de evitar que los mirara directamente, su comportamiento durante la noche, sus uñas, sus colmillos… y muchas cosas más que me parecieron aún muy extrañas, pero aún así no le hice caso a mi agudo instinto de bruja, ¡bueno a cualquier persona ella le hubiese parecido rara sin necesidad de corazonadas!, pero estaba demasiado sentida por mi pérdida.
Una noche que pude escaparme de mi casa como otras tantas veces, me dirigí al bosque y allí estaba ella alimentándose de una de las prostitutas del pueblo. Demás esta decirte que aquella escena me pareció aterradora, salí corriendo, pero aparecía repentinamente en cualquier lado en la cual trataba escapar. Decidí enfrentarla gritándole con la voz quebrada del miedo, que ser maligno era, a lo cual ella me contestó, que no me haría daño, que la escuchara, acepté con todo el terror del mundo.
Sephira dijo que ella era un vampiro, un ser que se alimentaba de la sangre de seres vivos para poder vivir, premisa que conlleva a muchos fenómenos más, como la inmortalidad, entre otros. Me convenció de las virtudes de ser como ella, sobre todo que si amaba mucho a un ser humano podía convertirlo y tenerlo conmigo eternamente. Acepté inocentemente, supo donde poner su dedo en mi llaga.
Era noche de luna llena, el bosque se veía realmente hermoso alumbrado por mi madre que presenció mi entrega a la oscuridad.
Sephira me tomó con extrema dulzura entre sus poderosos pero delicados brazos y me mordió en el cuello, al principio me dolió muchísimo, pero a medida que mi sangre brotaba por la herida y era succionada, sentí una extraña sensación de entrega deliciosa y excitante, cerré los ojos y me dejé llevar, era como ser tocada por primera vez, perdí mi blanca y virginal mortalidad ante esta criatura.
Luego ella se hizo un corte en su pecho con su afilada uña, me dijo que bebiera, lo cual hice. Su sangre…era tan dulce como el vino, cálida, espesa, el más exquisito líquido que jamás llegara a mis jadeantes y ansiosos labios.
Se separó lentamente de mi cuerpo, me hallaba recostada en mi hermoso árbol y caí lentamente en la grama, la vista se me nubló. Vi toda mi vida pasar, mi cuerpo se paralizó completamente, el dolor era indescriptible, luego cesó tan súbitamente como había aparecido, el bosque empezó a manifestarse como nunca lo había visto antes. Escuchaba el llanto de la naturaleza y por primera vez, pude ver a seres de la cuarta dimensión vagar por la tierra como si no supiesen que habían muerto.
Me levanté del suelo, pero mi cuerpo, ¡era tan ligero!, no se sentía denso, Sephira me miraba atentamente con una sonrisa dibujada en sus rojos labios, como una madre que mira orgullosa a su hijo dar sus primeros pasos. Me dijo que tardaría en adaptarme a mi nueva naturaleza, la abracé preguntándole que me había hecho, empecé a llorar lágrimas de sangre, manchando su hermoso vestido. Ella me dijo que ahora era su hija, su pupila y su eterna amante.
Estuvimos muchos años juntas, ella me enseño lecciones inimaginables aún para un vampiro como tú, después nos separamos.
- ¡¿Se separaron?!!. ¿Porqué?.
- Esa mi joven egipcio, es otra historia, te la cuento en otra oportunidad, ¿te parece?.
- Bien, agradezco tu confianza, hoy ha sido una noche inolvidable para mí.
En el proximo capitulo: SÚPLICAS (Cap. # 7)

martes 4 de marzo de 2008

SETH (Cap. # 5)




Llegó el día en que la bruja se iría a una nueva aventura patrocinada por su amigo enamorado. Livy pensó aliviada que si no le resultaba su estadía en la India, podía recuperar su trabajo, dada las buenas relaciones que mantenía con su jefa, lamentablemente no corría con la misma suerte con el apartamento, era alquilado y a su salida del mismo, la dueña lo arrendaría a otra persona, ¡que lástima!; exclamó Livy con nostalgia, en ese apartamento había logrado mantenerse centrada y serena por largo tiempo, pero era el momento de salir al mundo nuevamente, enfrentaría a sus temores más arraigados de su alma, se arriesgaría de nuevo y no sabía a que.

Los vampiros llegaron a las contrariadas tierras de la India, Vishnu estaba feliz de tener a Livy de vuelta a su país, pero no lo demostraba, pero aún así ella lo sabía, la sensación de encontrarse de nuevo después de tanto tiempo en ese mundo tan distinto y lleno de profundos contrastes culturales, la embriagó de alegría y tristeza a la vez, se dedicó a sentir la mística atmósfera que la rodeaba.

Livy se instaló cómodamente en los hermosos aposentos que Vishnu había preparado especialmente para ella. Su habitación era realmente majestuosa, adornada con toda la belleza de la cultura y religión hindú.

El hindú visitó a su gótica huésped para decirle que esa misma noche había preparado una fiesta de disfraces en su honor.

- ¡¿fiesta de disfraces?! ¡¿Se te cruzaron los murciélagos?! ¡yo no quiero fiesta, y mucho menos en mi honor Vishnu, no me jodas a estas alturas!.
- Deja las malacrianzas, estas más que vieja para tener esas reacciones de adolescente humano es más, ya te compré lo que usarás esta noche, descansa un rato, quiero que estés hermosa mi querida diosa…!Haa!! Se me olvidaba decirte, en un rato un sirviente va a traerte varias bolsas de sangre que tengo en un refrigerador especial para que te alimentes, ya que no te va a dar tiempo de cazar antes de la fiesta.
- ¿Bolsas de sangre?
- Si, bolsas de sangre, a veces no puedo salir a cazar y me he visto en la necesidad de comprar sangre y almacenarla en condiciones idóneas para nuestro consumo.
- Pero… ¿nos podemos alimentar de esa manera? Y los sirvientes ¿no les parece extraño tanta sangre?
- Unas cuantas bolsas no nos hacen daño, pero tomarlas todos los días nos infectaría nuestro organismo debilitándonos poco a poco hasta convertirnos en troncos secos, así, que no te recomiendo hacerlo diariamente. En cuanto a los sirvientes, los hago rotar cada cierto tiempo, si escucho cuando empiezan a hacen preguntas, los envío lejos de aquí y si el caso lo amerita los envío al más allá.
- Esta bien, ¿a que hora es la jodida fiesta?
- A las ocho de la noche deberían estar llegando los primeros invitados, a las seis te envío el otro sirviente con el disfraz que escogí para ti.

Livy pensó en prepararse un baño de burbujas rodeada de velas e incienso que siempre llevaba consigo cada vez que viajaba, pero la interrumpió unos de los sirvientes con su comida. Le llamó la atención que el joven, traía en una bandeja varias bolsas de sangre, dos copas, una botella de champaña sus cigarros favoritos, y ¡un cd de música egipcia antigua!, la sorpresa de mujer antes que el de la vampira, fue colosal y por supuesto agradable, estaba acostumbrada a los costosos detalles de su amigo, pero ya casi había olvidado lo bien que este la conocía. La agradablemente sorprendida mujer, colocó el cd en el equipo de sonido del cuarto, se tomó toda la sangre que servia gradualmente en una de las copas y al terminar su cena, se desnudó y se metió en el jacuzzi burbujeante, sirvió champaña en la otra copa y encendió un cigarro, no quería pensar, sólo quería relajarse, escuchar la hermosa música de fondo y quitarse el mal gusto de la sangre fría de su paladar.

La vampira seguía reposando después de un largo rato en el jacuzzi, cuando tocaron, abrió la puerta aún desnuda para la agradable sorpresa del joven sirviente que le tría varias cajas de diferentes tamaños. Livy abrió una a una las cajas y vió un hermoso atuendo de la Diosa lakshmi, mientras que en las otras se encontraba varios collares de perlas impresionantes y todos los accesorios inherentes al traje, mientras el sirviente seguía admirando la desnudez de la agasajada, ella algo indiferente le preguntó en su lengua:

- ¿tienes otra cosa que darme?, si no es así puedes retirarte.

El joven se retiró apenado mientras ella se preguntaba como se pondría correctamente la indumentaria de la Diosa favorita de Vishnu, lo llamó mentalmente y extrajo de los pensamientos del vampiro, la imagen que necesitaba para vestirse.

La chica se recostó en la inmensa cama para dormir un rato antes de arreglarse, empezó a soñar que la llamaban constantemente, ¡era Vishnu!

- ¡por los Dioses, me quedé dormida! Menos mal que Vishnu me despertó.

La vampira se vistió con el hermoso traje, cuando se dio cuenta que ya eran casi las diez de la noche, se apresuró a maquillarse y justo cuando abrió la puerta, la esperaba su anfitrión bastante molesto por su tardanza, pero al verla se quedó impresionado de lo hermosa que estaba su querida amiga.

- Ya veo por que la tardanza, luces realmente espectacular, pero aún así estoy molesto, sabes que odio la impuntualidad.

Livy acercó su boca íntimamente al oído del hindú, susurrándole;

- Entonces porque no me despertaste personalmente…

Ella siguió caminando sin esperar a su amigo que la miraba con deseo y sintiendo todavía su aliento en su piel, suspiró y la siguió al gran salón.

Livy llegó al salón del brazo de su amigo, que se decía internamente, que esta vez no la dejaría sola ni un instante, no se arriesgaría a perderla por nada ni por nadie.

En la celebración se encontraban muchas personas conocidas de Vishnu Brama, disfrazados de la más diversa gama de personajes conocidos en el mundo, se acercaban a la pareja haciendo muchos halagos a los anfitriones. El salón estaba decorado de manera suntuosa, todo a media luz, rodeado de velas; la religión hindú estaba por doquier, en el centro se encontraban varias bailarinas que se movían de manera sensual, rodeadas de inciensos exquisitos; las imágenes de los dioses eran bellísimas y la música con matices electrónicos pinchada magistralmente por un reconocido DJ de fama mundial, hacían que el ambiente fuese exótico pero muy actual.

Livy estaba gratamente sorprendida, su amigo se había esforzado por lograr aquella atmósfera mística sólo para ella, en eso un joven la sacó a bailar mientras a su amigo lo acaparaban varias mujeres, ella se dedicó a bailar al ritmo sensual de la música, pero no le podía apartar la mirada a su apuesto vampiro que se disfrazó del Dios Vishnú, contraparte de la Diosa Lakshmi, lucía realmente excitante, se preocupó por su repentino deseo y definitivamente no le podía achacar la culpa a los tragos.

El ahora Dios Vishnú, se abrió paso entre las personas que bailaban, hasta llegar a su deseada Lakshmi, que estaba rodeada de muchos hombres que la miraban y la tomaban por su desnuda cintura, esto enfureció al hindú que apartó a todos y tomó entre sus brazos a Livy.

- ¡Lo único que te falta es orinar a mí alrededor, pareces un lobo!, dijo Livy riéndose.
- ¡Y a ti lo único que te falta es hacer un stripper!, ¡prostituta!, discúlpame estoy celoso, bueno, aparte de ello, ¿Que te parece tu agasajo mi promiscua diosa?
- Excelente, te agradezco todo lo que haces por mí Vishnu, disculpa mi actitud de niña malcriada.
- Esta bien no te preocupes por eso ahora, vamos a disfrutar de tu noche especial.

La pareja de dioses seguían bailando, cuando un amigo de Vishnu se acercó a él, pidiéndole que lo acompañara para hablarle en privado, el vampiro dijo que no, pero dada la insistencia del hombre tuvo que aceptar a regañadientes, le pidió a su pareja que lo acompañara pero ella prefirió quedarse a bailar sola, ya que justo en ese momento el dj mezcló su tema favorito con aires góticos. Mientras Vishnu se alejaba, ella se entregó al baile cuando sintió unas manos muy frías alrededor de su cintura y espalda que la tomaban desde atrás, Livy no se volteó, siguió bailando siguiendo los movimientos del extraño, su energía era muy fuerte y su olor… era sexualmente intoxicante.

La música se ponía cada vez más intensa; el extraño seguía acariciando el vientre de la vampira, hasta que la volteó con violencia. El hombre que tenía al frente la miraba fijamente a los ojos, su mirada eran como dagas flameantes clavándose en ella; estaba disfrazado de faraón, tenia una falda de lino, el torso desnudo, cubierto por hermosas prendas egipcias, en sus brazos destacaban brazaletes de oro muy brillantes y el tocado de la cabeza era impresionante, su cuerpo era delgado pero muy bien esculpido, su piel entera estaba cubierta de un color dorado que hacían juego con sus ojos amarillos.

- Hola Livy, Dijo el egipcio sonriendo maliciosamente
- ¡¿Quién diablos eres?!
- Soy un antiguo amigo de tu anfitrión…
- ¿Que haces aquí? Que recuerde, no te invité. Dijo Vishnu interrumpiendo a la pareja.
- Deja tu acidez y amargura para otra noche Vishnu, que va a pensar tu hermosa bruja…
- Los dejo solos, lo menos que deseo ahora es una pelea entre vampiros. Sentenció Livy retirándose a su habitación.

Ambos vampiros se quedaron sin la vampiresa, pero seguían discutiendo.

- Me gusta…, es tan intensa y oscura como yo, que bien ya casi puedo saborearla…, dijo Seth con morbo
- Tendrás que matarme para tenerla, sólo la quieres por su energía, ¡no vas a joderla como lo hiciste conmigo Seth!
- Veo que todavía sangras por la herida Vishnu, tranquilo no le voy a hacer daño, sólo quiero que siga su verdadera naturaleza. Sé que la amas, pero ella no siente lo mismo por ti.
- ¡¿Y que te hace pensar maldito Seth, que Livy te seguirá?! La conozco muy bien y créeme, ella esta huyendo de su oscuridad, dudo que vuelva a caer en ella, ¡así que déjala en paz!
- ¡¿En paz?!, ¡nuestra raza jamás estará en paz!, siempre seremos los malditos que caminan en las sombras Vishnu, nuestra inmortalidad es tan frágil como las imágenes de tus dioses. Sé que a veces piensas en beber diariamente de la sangre fría y asquerosa de donantes desconocidos para así tratar de acabar tu agonía eterna, ¿Qué te detiene?, ¿tu cobardía?, ¿Livy?, o ¿tu miedo a enfrentar la verdadera muerte?
- No me interesa lo que pienses, hay una sola cosa que me detiene y no voy a dejar que me la quites.
- ¿la bruja es lo que te detiene?, iluso, ella decidirá que su camino no es el tuyo.
- Eso lo veremos. ¡Vete de aquí!


Vishnu, subió furioso a la habitación de Livy, entró y la encontró acostada, escuchando música y fumando un cigarro.

- él anda cerca Vishnu.
- Lo sé y te va a perseguir hasta tenerte, pero no voy a dejar que se acerque a ti.
- ¿y como piensas evitarlo?, no te pertenezco, si piensas lo contrario mañana mismo me devuelvo a Necro City, sólo yo soy la artífice de mi destino, jamás trates de intervenir en mi libre albedrío.
- Esa lección me la enseñaste hace mucho. Sé de sobra que no puedo cambiar tus decisiones, pero te ruego que no te dejes llevar por ciegos impulsos nuevamente, acuérdate de tus experiencias pasadas y lo mucho que sufriste.
- Él te rompió el corazón y temes que haga lo mismo conmigo, no soy tan indefensa como crees…
- Es mucho más que eso Livy, las viejas heridas ya sanaron sólo me quedan las cicatrices como recordatorio perenne de mi sufrimiento, lo único que me importa ahora eres tú, no quiero verte sufrir como en tiempos pasados, y no pienso que eres débil, a pesar de que eres más joven, eres más poderosa de lo que yo jamás seré.

Livy miró directamente los ojos de su amigo, se veía tan frágil, tan indefenso, que lo abrazó tiernamente mientras estaban acostados en la lujosa cama, ella se preguntaba por que no podía amar a aquel hombre que se estaba arriesgando a que le rompieran el corazón en mil pedazos, ello la hacía sentir como una cobarde incapaz de atreverse a sentir amor nuevamente por nadie, se marchitaba cada día más y no hacía nada por detener ese desdichado proceso, todo lo contrario lo alimentaba cada día más…

Vishnu acariciaba el rostro de Livy con ternura, mientras ella se adormecía dejándose llevar por la sensación, el hindú empezó a besar el cuello de su diosa bajando poco a poco por sus pechos erectos; la pasión de ambos se acrecentó a medida que la sensualidad se adueñaba de sus cuerpos inmortales, terminando en una comunión sexual.

El hindú se despertó solo, Livy ya no estaba, se preguntaba donde habría ido, bueno, la dejaría tranquila él se dedicaría a sus asuntos estaría ocupado por largo tiempo.



En el proximo capitulo: PALABRAS DE UN ALMA HUMANA (Cap. #6)

miércoles 20 de febrero de 2008

VISHNU BRAMA (Cap. # 4)


Al día siguiente, se levantó casi al medio día, decidió aplazar todas sus citas como vidente y avisó a una de las empleadas que se tomaría el día libre, porque estaba enferma. Empezó a cocinar, no porque tuviese hambre, sino por gusto. Tomo su libro de recetas con ajos y se dejo llevar por la música de su artista tecno favorito, mientras preparaba la receta que había seleccionado.

Mientras los ingredientes se cocinaba, se sirvió un trago de vino echo en su ciudad natal, quería recordar… recordar su tierra; cada olor, cada paisaje, cada sabor… todo; hasta su mala decisión que la hizo ser quien es hoy en día...

Livy recordaba las celebraciones a las que asistía con sus padres en el medio del bosque, en las cuales se aderezaban tomando vino, vistiéndose con hermosas túnicas verdes, bailaban alrededor de una fogata, adoraban al dios y a la diosa, para luego realizar un ritual mágico en del beneficio de la comunidad, ¡que recuerdos tan hermosos!, recuerdos que quiere amarrar a su memoria, para no olvidarlos, pero a medida que pasa el tiempo, se le hace más difícil intentar recordar esa época, antes de conocer a Sephira...

Livy no pudo intentar no recordar a esta nefasta criatura, que la creó, en ese momento sonó su celular, era su jefa,

- ¡Hola Livy!, ¿Como sigues?
- Mucho mejor Sarah, gracias por tu preocupación.
- Perfecto, será que puedes venir al centro comercial, tienes a una persona esperándote aquí y dice que viene de muy lejos para verte.
- ¡¿Quien?! Yo aplacé todas las citas que tenia hoy, ¿como se llama?
- Se llama Vishnu…

En el rostro de Livy se dibujó una suave sonrisa porque su amigo la estaba buscando personalmente, hacía ya casi cincuenta años que no sabía de él y le intrigaba saber cual era el motivo de aquella visita tan inesperada.

- Sarah dale mi dirección a vishnu, él es un amigo de la infancia que viene de la India, y en realidad todavía no me siento del todo bien como para salir de mi apartamento.
- Ok si tú lo dices…, le daré tu dirección para que te visite, espero que te mejores y nos vemos el lunes.

Livy no podía creer que vería al hindú nuevamente, desde hacía mucho tiempo que no se comunicaban, la rastreó psíquicamente hasta llegar a ella…

La muchacha se dio una ducha rápida y se vistió para la ocasión, sabía que él le daría tiempo de arreglarse antes de llegar, no necesitaba transporte para llegar allí.

Al poco tiempo, su apartamento se inundó de una extraña y conocida fragancia, la presencia de un ser paranormal se hizo sentir. Livy se dirigió hacia la puerta, la abrió y allí estaba él, ataviado a la manera moderna, pero impecablemente sobrio, llevaba un blue Jean de corte recto, camisa blanca, chaqueta beige que hacía una perfecta combinación con la correa y sus zapatos.

- mi hermosa lakshmi. Dijo Vishnu con dulzura.
- Estúpido hindú, No tenias la necesidad de ir a la tienda para saber donde vivo, ¡y mucho menos de tocar a mi puerta!
- Bueno tu sabes lo que dicen de los vampiros, no entramos si no somos invitados por el dueño de la casa.

Ambos vampiros se rieron y se abrazaron, luego Vishnu entró a la pequeña sala del apartamento de Livy, y empezaron a charlar amenamente. El hindú, miró a la mujer que vestía un casual vestido negro y muy ceñido a su esbelto cuerpo de casi uno ochenta de estatura, extrañaba ver sus intensos ojos verdes, que resaltaban con sus largos cabellos negros y pensar que pudo tenerla un par de veces y luego conformarse con su inestable amistad.

- me gusta tu pequeño, pobre, pero íntimo apartamento.
- Siempre criticándome estúpido hindú! Dijo Livy sonriendo.
- Sabes perfectamente mi hermosa lakshmi, que no te voy a halagar como los otros mortales e inmortales, además, sabes que es mi forma de llamar tu atención.
- ¿A que viniste Vishnu?
- ¿Es que no puedo visitar a una vieja amiga?
- ¡Te extrañe mucho vampiro idiota!, Me siento muy sola, no soporto un día más esta pesada inmortalidad, no soporto un día más tener que beber la sangre de otros, me siento como un parásito.
- Sentí que en muchas oportunidades me llamaste, pero no podía estar a tu lado en esos momentos, estaba muy enamorado de ti Livy, y tu sola presencia me hacía daño. Para Aquel entonces estabas muy descontrolada y cometías muchas locuras que pudieron perjudicarme.
- He cambiado, ya no soy tan impulsiva e irrefrenable como antes, pienso más antes de actuar por muy seca y dura que este en estos momentos. Sé que he cometido muchos errores, pero sin dejar de ser lo que soy, estoy tratando de redimirme en la medida que pueda, ya no mato por placer o por odio, ni siquiera por hambre, sólo en algunas oportunidades le quito la vida a homicidas y a violadores, o a personas que viven en la calle y sufren mucho, los libero de esa vida miserable que los atormenta, pero no se Vishnu cuanto tiempo pueda refrenar mi oscura naturaleza.
- Tu oscuridad no te hace ni mala ni buena y eso tú lo sabes muy bien, así que no te rasgues unas vestiduras que no son necesarias… y menos sobre tu cuerpo.
- Tienes razón, pero todavía recuerdo las atrocidades que cometí, me atormentan día y noche.
- Esta bien mi madura diosa, dejémonos de hablar, no estoy de humor para profundidades filosóficas y ya que realmente tengo ganas de tres cosas y sé que una no la voy a conseguir, vamos a bailar y luego a comer… ¿te parece?
- ¡Jajajajaja! Se a lo que te refieres iluso y lujurioso vampiro, pero esta bien voy a complacerte… vamos a bailar y a comer, quiero ver si eres igual de ridículo en los bailes modernos como en los antiguos, ¡salgamos ya estúpido hindú!


El hindú y la antigua bruja, llegaron a The Idiots´Club, se sentaron en la barra y pidieron unos tragos que casi no tendrán sabor al paladar de un vampiro.

Mientras la música transportaba a las múltiples personas que allí se encontraban, la pareja empezó a bailar en el medio de la pista, como hacían en épocas anteriores, Livy se carcajeaba y burlaba constantemente del baile de Vishnu, mientras que este le decía a ella, que parecía una prostituta barata y arrabalera de la peor clase.

Livy y Vishnu disfrutaron amenamente la noche, después decidieron salir a beber sangre. En callejones solitarios, de Necro City, encontraron diversidades de víctimas, borrachos, indigentes y ladrones, de todas formas no los mataban, con un poder que tienen la mayoría de los vampiros que hace que las víctimas que no desean matar, recuerden el escabroso episodio como un sueño o como una pesadilla…

Antes de que amaneciera (hora en que estos seres son más vulnerables), ambos se fueron al apartamento sumamente agotados, durmieron casi hasta el anochecer.

Livy se levantó aún con la misma ropa de la noche anterior, miró a su amigo mientras este aún dormía, preguntándose porque la buscó nuevamente. Vishnu abrió sus oscuros ojos como si adivinara sus pensamientos y le contestó:

- ¿Todavía te preguntas el porqué estoy aquí?, quiero llevarte a mi país, que vivamos juntos, darte la vida eterna que te necesitas, llena de lujos, sin preocupaciones materiales y sobre todo mi hermosa Diosa… de compañía eterna. Sabes perfectamente que te amo intensamente más allá de lo que tu lastimada alma pueda entender, pero la mayoría de nuestros encuentros terminan mal, bien sea, por mi temperamento ególatra que denota mucha inseguridad a pesar de mis muchísimos años de vivencia en esta tierra despiadada o bien sea, por tu capacidad para humillarme y hacerme daño cada vez que te cegabas, pero a pesar de tus malos tratos, estoy aquí, pidiéndote y hasta suplicándote si es necesario, que te vayas conmigo Livy, ¿por lo menos lo puedes considerar?

La mujer que Vishnu tenía al frente, bajó la cabeza con tristeza, no podía creer lo incondicional que era el hombre que le hablaba con tanta dulzura, él se sentía tan solo como ella, en esa vida interminable que la abatía tanto. Definitivamente no lo amaba, ni le gustaba como hombre, sólo veía en él a un amigo a un semejante, pero su intenso deseo de compañía la llevó a considerar aquella oportuna oferta, se acabarían las preocupaciones por dinero, no trabajaría para subsistir y se podía avocar totalmente a sus gustos por la literatura, la investigación por enigmas, a realizar rituales muy complicados que llevan mucho tiempo y ¡tantas cosas más!.

- Livy no sabes las tantas veces que rememoro los momentos que estuvimos juntos y cuanto añoro poder tocarte de nuevo ¡que hasta me duele la piel entera cada vez que lo pienso!, ¡mi podrido y gastado corazón palpita con tanta fuerza cada vez que pienso en ti! Dame por favor la oportunidad de tenerte a mi lado como tanto lo he soñado, ¡ahora soy tan distinto como lo eres tú!.
- No sé Vishnu, tú también me defraudaste en varias ocasiones a pesar de tu amistad incondicional, me defraudaste como hombre y también como amigo, pero tengo que hacer una balanza de mis vivencias contigo, es una decisión que no puedo tomar a la ligera.
- Entonces te propongo que te vayas conmigo un tiempo solamente, sin ser amantes, prueba la vida que puedes tener a mi lado dedicándote a tus verdaderos gustos, entonces decidirás.
- ¡Te he dicho mil veces que no leas mi mente sin mi consentimiento vampiro idiota!, sabes cuanto me molesta, pero tienes razón, la rutina me esta consumiendo poco a poco, tengo que cambiar de ambiente, pero no estoy segura aún, déjame pensarlo bien, mientras tanto puedes quedarte aquí.
- Esta bien bruja terca y endemoniada, pero te quiero dar un regalo que disfrutarás mucho…
- ¡No quiero tu pene vampiro lujurioso y homosexual!.
- ¡Jajajajaja! Siempre pensando mal de mi, vamos a un centro comercial y comprare toda la ropa y joyas que quieras, ya que por lo que veo te hacen mucha falta por esos harapos negros y feos con los que andas, ¿te parece?.
- Siempre tratando de comprarme y de paso insultándome, pero vamos ¡me encanta la idea!

Vishnu Brama, logró convencer a Livy de realizar el viaje a la India, así fuera por poco tiempo, que por supuesto él deseba que esa situación se prolongara por siempre, haría lo posible y lo imposible porque así fuera.

En el proximo capitulo: SETH (Cap. #5)


lunes 11 de febrero de 2008

Entre el Odio y el Amor (Cap. #3)




Josué y Livy se vieron repetidamente después de su primer encuentro en la mansión. El árabe pertenecía a una logia que estudiaba la virtud o al menos eso decían y se llamaban entre ellos hermanos. Él le hablaba mucho de la logia a Livy a pesar de que ello le estaba prohibido, sentía que a pesar de su género inferior al masculino, entendía a la perfección sus enseñanzas, la tomó como pupila y pasaba muchas horas con ella a pesar de que él era un hombre casado con varios hijos.


El árabe había conocido a muchas mujeres que captaron su interés más allá de lo sexual, pero ninguna como esta muchacha, aparte de su belleza física, ella desbordaba magnetismo y misterio, no podía sacársela de su cabeza, aún cuando se encontraba en la compañía de su esposa, pensaba en ella, las horas pasaban volando junto a esta mujer, se asustó y mucho, no podía enamorarse a esas alturas ya tenía un hogar constituido y una reputación que mantener en la alta sociedad. No, no podía darse ese lujo por una mujer.


Livy estudiaba cada vez más las clases de su querido profesor, no quería defraudarlo, pero a su vez estaba surgiendo en ella otro tipo de sentimiento hacia su mentor. Un día mientras se encontraban en el estudio del árabe, conversando de cómo se forman y almacenan los pensamientos y recuerdos en nuestro cerebro y mente, a Livy le dieron unas ganas tremendas de beber la sangre de Josué y mirar a través de esta, la vida de este hombre tan brillante.


La naturaleza vampírica de Livy salió a flote tan drástica e irrefrenablemente que sentía que no podía controlarse como otras oportunidades, necesitaba beber su sangre, quería una comunión con él, algo que superara la unión sexual, quería darle su sangre maldita…


Los ojos de Livy se estaban tornando rojo sangre, le apartaba la mirada a Josué para que este no se diera cuenta, pero a su vez, quería contarle la verdad de su naturaleza, que estaba ante un auténtico vampiro, un no muerto, como él le había hablado en tantas ocasiones, cuando le narraba las leyendas ocultistas que hablaban de estos seres según él de “fantasía popular”.


Livy sintió como su cuerpo reaccionaba ante aquel deseo fatídico ligado profundamente a lo sexual, ese hombre, le provocaba múltiples sensaciones difíciles de explicar. Se controló un momento y sus ojos volvieron a la normalidad. Se levantó de su asiento dirigiéndose hacia donde él estaba sentado, de una manera muy sexual viéndolo fijamente a los ojos, se alzó la falda y se sentó a horcajadas sobre sus piernas para la excitada sorpresa del árabe. Livy lo miró lentamente de arriba abajo, y estaba decidida a morderlo, él cerró sus cansados ojos dejándose llevar por aquella depredadora, ¡la deseaba tanto!, quería sentirla completamente.


La naturaleza maldita de la vampira, se reflejó nuevamente en el color rojo de sus ojos, acercó su boca al cuello de su mentor para clavarle los colmillos y tenerlo para siempre con ella, develarle los secretos y horrores de la vida, que él tanto ansiaba conocer, se invertirían los papeles, ella, pasaría a se su mentora en la oscuridad, quería enseñarle las sombras que reflejan la luz.


Josué sintió la agitada y gélida respiración de Livy en su cuello y excitándose a su vez junto a ella, ignorando lo que estaba por sucederle…


En el momento justo que Livy clavaría sus colmillos a aquel hombre, se arrepintió de sus intenciones y lo besó con amargura y pasión después, comenzó a lamerle la oreja y pasaba su mano por sus sedosos cabellos a la vez que se los halaba suavemente. Ella deseba llorar pero se contuvo, decidió no matar su mortalidad en aquel instante, se conformó con abrirle la camisa con violencia sintiendo la dureza debajo de la fina tela de los pantalones de Josué. Sacó su miembro y lo introdujo dentro de ella con pasión, mirándolo directamente a los ojos llenos de placer del árabe que sentía como se avecinaba el éxtasis sin poder contenerse provocados por los movimientos de aquella muchacha tan intensa y descarada, ¡le encantó!, y llegó al clímax sin poder contenerse ni un segundo más.


Después de ese primer encuentro Josué y Livy se convirtieron en amantes recurrentes durante dos años, Livy seguía estudiando las lecciones de las diversas corrientes esotéricas, mientras el árabe le profesaba amor eterno a la joven vampira que empezaba a sentir amor por su maestro mortal, sin querer cayó en tan repetido cliché…


Las emociones… Sentimientos tan difíciles de controlar por los seres humanos… y en este caso de una inmortal. Livy sabía que su adorado señor, estaba casado desde hace muchos años (y sinceramente no le importaba), pero él le juraba y perjuraba que ella era su única amante, extrañamente, este hombre era uno de los pocos casos en que su poder de leer la mente de los demás no funcionaba, ella decidió creerle y ni siquiera sabía porqué, trataba de pensar que la mayoría de los hombres eran, son y serán, seres inferiores a la mente de una fémina, seres que eran casi animales por su errático y violento comportamiento demostrado a lo largo de la evolución de las diversas sociedades, por ello, confiaba en muy pocos exponentes de este género y su maestro era uno de ellos… ¡que suerte!


Una noche, Livy y Vishnu Brama, se encontraban hablando de sus vidas cotidianas y el enamoramiento del hindú por un joven prostituto que conoció en una casa de citas, las cuales frecuentaba buscando desafortunadas víctimas. La naturaleza de mujer de Livy salió a flote cuando aprovechó la oportunidad de preguntarle a su amigo si había leído la mente de Josué, en las repetidas oportunidades que los tres sostuvieron encuentros amistosos. En la cara de vishnu se reflejó una desagradable sensación de lástima y deseos de no herir a su amiga y ex amante, que sólo atinó a bajar la mirada para que ella no se diera cuenta de lo que él sabia del árabe, a su vez, la vampira usó su don de leer la mente para saber la verdad de su mentor… ¡por el dios y la diosa! ¡Nunca la verdad le resultaría tan amarga!, a veces todo ser humano se encuentra en la disyuntiva de vivir una mentira feliz o una desagradable verdad, ¡los dilemas de la vida! En ese justo momento Livy, quería vivir en una feliz ignorancia.


¡Por los dioses!, se repitió mil veces en un segundo, la mente de Vishnu, le dejó saber, que su adorado mentor de dulces palabras y de intensa mirada, mantenía una relación amorosa desde hace muchos años con la hermana de su esposa, tenia innumerables amantes de las cuales se había contagiado algunas enfermedades venéreas, dado que varias de estas mujeres trabajaban en burdeles de la ciudad, que tenía gustos por niñas y niños, y allí se quedó no quiso indagar más, ¡era más que suficiente!, bajó la cabeza mirando el piso, ante la indulgente mirada de su amigo que a pesar de sus siglos de vivencia le faltaban palabras para consolar a su querida amiga, que sentía que su corazón palpitaba con más fuerza que de costumbre, que su estómago se estrangulaba mientras repasaba lo que vio en la mente de su amigo, podía ser un ser sobrenatural, pero su alma seguía siendo humana y por lo tanto, sufría como tal.


El hindú notó, que Livy arrancó un pedazo del banco en el cual se encontraban sentados con una de sus manos, mientras apretaba sus dientes con tanta fuerza, que pensó que los rompería, empezó a llorar lagrimas de sangre, que él secaba gentilmente con su pañuelo de fina tela, en ese justo momento ella lo miró con odio y mediante un don mental lo lanzó a tres metros de sí, sus colmillos salieron a relucir de su roja y carnosa boca, mientras se incorporaba con la mirada y su alma llena de oscuridad, ¡si! Se dijo… ¡iría a matar al bastardo!.


Vishnu la detuvo, diciéndole que no lo matara en ese instante, que pensara las cosas en frío a lo que ella le respondió:


- ¡Ese maldito ser! No sólo se burló de mí y de mi raza, se burló de toda la gente que confió en él a lo largo de pervertida y miserable vida, ¡me hizo creer en esa mierda de engaño al que llaman amor!, no me rompió el corazón… hizo que me estallara en mil pedazos, simplemente explotó ¡y todavía intercedes por él, ¿maldito hindú?!


Vishnu miró los enrojecidos ojos de Livy, llenos de ira y la entendió, porque el sabía lo que era amar con intensidad y ser traicionado con tanto descaro y frialdad, entendió que a pesar de que eran unos vampiros, fueron humanos, con sentimientos humanos, con formas humanas y pecados humanos, el vampiro que tenía al frente, era una mujer ante todo, no podía negar su esencia femenina, pero sobre todo él no podía negar que le dolía verla sufrir de esa manera, él no podía negar su propia naturaleza masculina cada vez que se encontraba a su lado, no podía negar que la amaba.


- esta bien mi hermosa diosa lakshmi, sigue tu oscuridad pero déjame ir contigo, no quiero que tu ira, cobre víctimas inocentes, me entiendes.


- No te prometo nada.


Ambos vampiros llegaron al estudio del árabe, que se encontraba teniendo relaciones en ese exacto momento con una de las sirvientas de su casa. Antes de que algunos de los dos pronunciaran una sílaba, Vishnu uso su poder de paralizar a sus víctimas. Vaticinio mordió a la sirvienta y la dejó seca en pocos minutos, matándola rápidamente, el hindú trató de detenerla en vano, ¡los ojos de Josué no podían creer lo que estaban viendo!.


Vaticinio miró directamente a los incrédulos y aterrados ojos del árabe, que no podía moverse, sumiéndolo aún más en un profundo pánico, mientras le decía mostrándole sus afilados y ensangrentados colmillos:


- tu naturaleza te ha asegurado una muerte inimaginable mi querido maestro… te vaticino, un horror que jamás te has imaginado, ni has visto en tus peores pesadillas, ¡hoy vas a pagar por haber jugado con un vampiro!


Acto seguido, le indicó a Vishnu que fueran a otro lugar, lejos y solitario donde pudiera vengarse con libertad.


Era media noche, se encontraban en un paraje distanciado de la ciudad, donde reinaba la naturaleza, las sombras de este sitio parecían tener vida propia y le gritaban a Vaticinio que se vengara, que matara brutalmente a aquel hombre de lengua ágil y viperina, mientras que la naturaleza que los rodeaban le clamaban, que no se dejara llevar por su oscuridad, ¡que la perderían a medida que asesinaba de esa manera!.


- ¡No tuviste el valor de ver quien soy, te mostré la belleza de mi alma, creí que entendías mi corazón como nadie… que lástima querido mentor de mentiras; Me mostraste lo poco que vale la humanidad a través de tus vicios y engaños, ¡maldito errante de almas, ahora verás mi verdadera naturaleza!.


El árabe quería hablar, pero Vishnu lo tenia paralizado, parecía que le iba a dar un infarto, pero Vaticinio pudo percatar que podía morir en cualquier momento de una falla al corazón y le dijo que le quitara la paralización de su cuerpo, en ese justo instante, Josué salió corriendo en el solitario paraje, profiriendo gritos con extrema angustia, pero a pesar de no veía a Vaticinio, escuchaba su voz por todos lados y peor aún, sentía el aliento gélido de ella en su nuca, como si fuera una guillotina a punto de cortarle el cuello.


Vaticinio persiguió a su víctima como una depredadora sedienta de sangre, pero más aún, de venganza. Mientras se deslizaba levitando por la grama del bosque, los árboles que la rodeaban parecían tomar formas humanas que clamaban y lloraban por ella, le suplicaban que no matara, le gritaban, ¡Wicca, no lo hagas!, seguían implorando los espíritus de la naturaleza, mientras las sombras con extrañas figuras trataban de enmudecer a los árboles, con cánticos de muerte y oscuridad.


Las súplicas de los espíritus de la naturaleza no hicieron ningún efecto en la vampira, ella se presentó ante su fatigada víctima, mientras se le unía Vishnu. Vaticinio uso su poder mental para fracturar en varios pedazos ambas piernas de Josué, arrancándole un grito de agudo dolor.


El árabe, seguía gritando que lo perdonara, que todo lo que le habían dicho eran puras mentiras, que lo dejara vivir, ¡que realmente la amaba!


- Vishnu paralízale la garganta, para que no pueda hablar. Ni siquiera es capaz de decir algo que valga la pena, ¡pobre bastardo! creías que los demonios de las leyendas que me enseñabas no existían mi querido maestro… ¡te mostraré lo que esas viejas leyendas pueden hacerte!. Exclamaba Vaticinio mientras soltaba una carcajada digna de cualquier cuento de terror.


Vaticinio a través de uno de sus poderes le mostró mentalmente al desafortunado árabe, el futuro de su querida familia.


En la mente de Josué, empezaron a surgir muchas imágenes, desagradables, vio como su esposa se suicidaba a raíz de su brutal muerte, sus hijos…, pudo mirar, que su hermosa hija mayor vendía su cuerpo al mejor postor, su cinco hijos varones, se entregaban a la bebida y a las apuestas peleando entre sí, perdiendo todo los bienes que él había conseguido con tanto sacrificio, también supo que a la que consideraba su sobrina favorita, realmente era su hija, fruto de su engaño con la hermana de su esposa.


- ¡por mi Diossssss! ¡Porque dejas que estos seres infernales existan y destruyan todo lo que realmente amo! Lloraba Josué con amargura y angustia, mientras se llevaba las manos a su rostro.


- ¿Seres infernales? (Decía Vaticinio con cinismo, mientras con su poder mental partía los brazos del árabe para que no se cubriera su rostro), ¡infernal es lo que los humanos se hacen unos a otros, mi querido mentor!, se destruyen sin compasión alguna, se convierten en monstruos con cuerpo semejantes a su creador o Dios, como tu lo llamas!. Ustedes son inmundicia (proseguía Vaticinio con amargura); los humanos escupen el plato donde se les da comer, pagando con traición y malevolencia las bendiciones de la vida, sólo les importa su propia existencia sea como sea, se convierten en vampiros de energía y esto mi querido ex amante, es peor que cualquier maldición.


Vaticinio invocó a los espíritus que habitaban en la oscuridad de la naturaleza, en ese momento se aparecieron unas sombras acudiendo al llamado de la malévola bruja. Ellas rodearon al árabe alzándolo en el aire lastimándolo constantemente en todo su cuerpo.


Mientras las demoníacas sombras mantenían apresado al árabe, Vaticinio lo mordió en el cuello, pero no lo mató, se separó de él mirándolo con profundo odio, la decepción que sentía por la mentira y el engaño por parte del hombre al que amaba desató la maldad que ella luego trataría de eliminar de su ser.


Vaticinio tomó el rostro de su traicionero amor entre su mano, mirándolo fijamente a los ojos, y con la otra mano le tocó el pecho; haciendo poco a poco presión en su piel, con su afilada uña hizo un corte profundo a la altura de su corazón quería destrozarlo con su propia mano, pero antes estranguló sus pulmones y acto seguido le explotó el corazón con su propia mano. Las sombras desaparecieron en una euforia terrorífica mientras Livy caía sobre sus rodillas exclamando un ahogado grito, también había matado parte de ella en ese momento, las sombras de la noche se reían sin cesar, mientras que los espíritus del bosque lloraban por ella. Vishnu, miraba a Livy llorar con sufrimiento e intensidad, se acercó a ella diciéndole:


- mi hermosa diosa lakshmi, el dolor te azota desde los rincones mas inhóspitos de tu alma y te has dejado llevar por el, haciendo que este sea mas intenso y agudo. Al sentenciar al ser que amabas, te has sentenciado a ti misma.


- ¡Déjame sola vishnu!, ¡me traicionaste al no contarme nada, dejaste que me jodieran de esa forma, vampiro estúpido!. Dijo escupiéndole la sangre de Josué a la cara.


- ¡Tu eres la única hacedora de tu destino Livy!, las experiencias a lo largo de tu inmortal vida buenas o malas, te las buscas tu misma, así que afronta las consecuencias de tus actos, maldita perra!.


Vishnu se limpió la sangre de su moreno rostro y se fue dejándola de rodillas en la grama del bosque en la compañía del maltrecho cadáver de su amado.


Después de ese suceso, Livy se desterró de esa ciudad, no vio más a Vishnu Brama, sólo se mantenía en contacto con él por medio de cartas y este a su vez, le enviaba dinero para su subsistencia como mortal.


Livy tenía la mirada pérdida en el vacío mientras su mente volaba al pasado, en un solo pestañeo se encontraba devuelta a su presente, salió de la discoteca con mucha hambre, bebió la sangre de varios indigentes y se marchó a su apartamento para descansar su mente más que su cuerpo, recordar aquella época, la desgastó emocionalmente.


En el proximo capitulo: VISHNU BRAMA (Cap. #4)